San Antonio protesters demand that Trump release his income tax returns

Trump chicken protest

More than 100 activists rallied outside of U.S. Congressman Will Hurd’s office on the North Side on Tuesday afternoon, protesting President Donald Trump’s refusal to release his income taxes returns.

With signs and posters held high, the crowd lined the curb outside of Hurd’s office building, cheering motorists who honked their car horns in solidarity with their cause. One or two drivers lowered their car windows and yelled out taunts opposing the march.

This past weekend, more than 150 marches took place across the nation as part of a wave of similar protests set up at taxmarch.org.

Hurd is not in San Antonio this week. Protesters said that the doors to the congressman’s office were locked, preventing march representatives from talking to an aide. Speakers Rosey Abuabara and Alejandro Guzman energized the crowd, voicing their displeasure that Hurd or a member of his staff was not present to hear their complaints.

“He doesn’t want to meet us,” Guzman yelled to the crowd through a megaphone. “He works for us! We deserve to be heard by our elected official!”
Hurd’s campaign manager, Justin Hollis suggested that the crowd’s claims might not be on target.

“If the DCCC and the Texas Democratic Party would have done their homework,’ Hollis wrote in an email, “they would know that Congressman Hurd called on President Trump to release his taxes back in January.”

The event was sponsored by several groups, including Mi Familia Vota, Planned Parenthood, Service Employees International Union and the Texas Organizing Project.
Janet Oglethorpe, with TX23 Indivisible, was among the contingent that included retirees, college students, Moms Demand Action members and several youngsters and toddlers. Oglethorpe said Hurd needs to stop voting with Trump and represent all members of his 23rd Congressional District.

“We need that transparency,” she said, “and I want him to pass that along to Donald Trump.”

Rabbi Samuel M. Stahl said his wife alerted him to the rally.

“I’m very concerned that our current president has not followed the practice of his predecessors and released his tax returns,” the rabbi said. “I’m concerned about what he’s hiding and why he’s been so resistant to following the wishes of the people.”

Stahl worries that people might tire of protests, but he is hopeful that hasn’t happened yet.

“We don’t want justice fatigue to set in,” he said, above shouts of “No more secrets, no more lies” from the crowd.

The chants and sign waving subsided briefly as organizers inflated a large mascot, Chicken Don, that’s been featured at rallies around the nation. The large, balloon caricature of Trump bobbed above protesters who posed for photos and let laughter replace their ire for a few moments.

Linda Lowman walked through the assembly bearing a triangle-shaped shadow box, with a folded American flag displayed beneath glass in memory of her father, World War II veteran Melville M. Hughes Jr. She said her father taught her that Americans can all do their part for their country by paying their taxes.

“Here’s Mr. Trump, who has been blessed with more money than most of the people in the United States make, and yet he’s looking for loopholes so he doesn’t have to pay,” she said. “If he was here now, my father would be appalled.”

This story originally appeared 4/18/2017 in the San Antonio Express-News.

La organización Texas Organizing Project invita a un taller gratuito de inmigración

Chicas immigration

En tiempos como este es importante estar bien informado sobre los derechos que nos cobijan a todos en este país. Por eso la organización Texas Organizing Project invita a un taller gratuito de inmigración a realizarse el sábado 25 de marzo en el centro multiservicios de Magnolia. Abogados especializados responderán a las dudas de los asistentes, en vivo y en español.

This story originally appeared 3/17/2017 on Univision 45.

‘Ciudades santuario’: Aprueban resolución a favor de inmigrantes en Dallas

Resolution Dallas Co

Luego de testimonios sobre el aporte de los inmigrantes y un tenso debate en torno a las llamadas “ciudades santuarios”, el condado de Dallas aprobó el martes por 4-1 una resolución que hace un llamado a terminar las colaboraciones “no esenciales” con las autoridades de inmigración.

El documento “Welcoming Communities”, que no es legalmente vinculante, fue impulsada por la comisionada Elba García y el juez del condado Clay Jenkins, ambos demócratas. El voto en contra vino del único republicano en la corte de comisionados, Mike Cantrell.

“América se trata de las oportunidades… de ayudarnos los unos a los otros”, dijo García, al recordar que ella misma es una inmigrante de México.

La sala estuvo repleta de activistas y residentes del condado que fueron a hablar ante los comisionados, en su gran mayoría para pedirles que apoyaran el texto en el que el condado apoya a los inmigrantes, con o sin documentos, como “miembros integrales de la comunidad”.

Al llamar a los cuerpos de seguridad locales a limitar la colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la resolución pide que se implementen los estatutos en contra de los crímenes de odio cuando se “cometan crímenes en contra de una persona debido a su identidad o estatus migratorio”.

No incluye más detalles sobre cómo se limitaría esa cooperación.

La resolución fue aprobada luego de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva ordenando retirar subvenciones federales a aquellas jurisdicciones consideradas “santuarios”, un término vago que implica que limitan su cooperación con las autoridades migratorias.

Al mismo tiempo, el gobernador Greg Abbott ha dicho que aprobar una legislación que castigue a las llamadas “ciudades santuarios” es una de sus prioridades. El Senado texano tenía planeado discutir un proyecto de ley al respecto SB4 el martes en la noche.

Ante una corte de comisionados repleta este martes, abogados de inmigración hablaron de clientes que están aterrados porque temen una deportación.

“Aprueben esta resolución para que esta sea una ciudad segura”, dijo la abogada Susan Bond.

Entre sus clientes tiene a científicos, doctores y otros profesionales que están asustados por los cambios en la política migratoria, dijo.

“Imagínense cómo pueden sentirse los que no tienen documentos”, acotó.

No quieren que la policía esté revisando sus papeles en lugar de dedicar esos recursos a responder llamadas de 911, señaló.

Con la voz quebrada, Bond contó que fue la primera en su hogar en ir a la universidad. La persona que la impulsó a continuar sus estudios fue Rosa, la madre indocumentada de su mejor amiga.

Diana Ramírez, activista con Workers Defense Project, dijo que creció como indocumentada, intentando que aquellos a su alrededor la vieran.

“No podemos estar más en silencio”, dijo.

Dan la espalda Los ánimos se caldearon cuando el concejal Lee Kleinman pidió no incluir la sección que pide poner fin a la cooperación con ICE porque podría llevar a que el estado recortase los fondos. Activistas en la sala se voltearon y le dieron la espalda.

En otro momento, cuando el juez Jenkins invitó a un imán a tomar el micrófono, el comisionado Cantrell le dijo que no le gustaba cómo dirigía las sesiones en la corte.

Tanto Jenkins como García aseguraron que la resolución no convierte al condado en una “ciudad santuario”.

Cuando llegó la votación, Cantrell refutó esa aseveración.

“Esta es una resolución que apoya una frontera abierta”, dijo. “Está haciendo del condado de Dallas un condado santuario”.

Espera que tanto el presidente Donald Trump como el gobernador Greg Abbott hagan “todo lo que esté en sus manos para proteger este país y su gente”. Aseveró que la resolución busca avanzar una agenda política.

This story originally appeared 2/7/2017 in Al Día.